martes, 11 de agosto de 2009

Analepsis del cuento "La Espera" J. L. Borges

Escrito por Alejandro Diaz Lauria

“En otras reclusiones había cedido a la tentación de contar los días y las horas”.
No en la pared con marcas de cinco en cinco como habitualmente lo hacen los reclusos. Decidió contarlos con fósforos usados, de siete en siete, no solo porque así le resultaba más cómodo sumar las semanas, sino que le parecía una forma original. Además, el siete era su número de la suerte.
Primero armaba un cuadrado con ellos, luego acomodaba cuidadosamente los tres restantes como barrotes, que luego servirían de base para el comienzo de una nueva semana. Con la altura alcanzada sabia a simple vista los meses transcurridos.
No le molestaba que algún oficial le pateara las torres, hubo veces que las derribaba para armarlas nuevamente. Esta tarea lo distraía y sobre todo le demandaba lo que contaba. Entre otras cosas, así paso sus horas, hasta que por fin, llegó el día esperado. Con la última cerilla hizo arder cada día contado.