lunes, 13 de diciembre de 2010

Trabajo de investigación.

A través de la observación y el análisis de las tapas de las ediciones del diario Clarín comprendidas entre los años 1998-2007, esta investigación intentará demostrar cómo los medios de comunicación instalan en la sociedad temas sobre los cuales pensar y discutir. Para ello utilizan el tratamiento intensivo de ciertas informaciones y no de otras, especificando así cuáles serán los problemas o temáticas de interés público que serán consideradas como más relevantes.
Sostenemos que un período de 10 años facilita la percepción de los ciclos temáticos que presenta la agenda mediática en torno al fenómeno de la inseguridad. Por otra parte, elegimos el diario Clarín como material de análisis ya que consideramos a éste unos de los diarios más importantes del país, en relación con el nivel de consumo que presenta.
Nuestro trabajo está dividido en cuatro apartados, primero definimos la metodología de análisis, luego explicamos nuestra marco teórico (basado en la teoría de la Agenda Setting y los aportes de Luhmann y Cecilia Dastres.). Y por último, hay un pequeño resumen de los análisis de dos cuadros que contiene nuestra investigación, seguido por las conclusiones finales.

Toda la info pedila en:  eltranviafantasma@hotmail.com

jueves, 27 de mayo de 2010

http://www.youtube.com/watch?v=SMTCLeebUP0&feature=channel

"Cosas que pasan en el barrio"



Aquella Hora
Ya la “Ciudad y Los Perros” estaba saliendo de su mochila y El Poeta visitaba a Teresa, cuado el vagón se le presentó vacío. Al ingresar en él, no se sentó porque cuando lo hacía se mareaba, por eso divisó una baranda apuntalada al lado de la puerta central del coche y se afirmó en ella.
Sacó definitivamente el libro de la mochila, empezó a buscar la página dejada hacía diez minutos, pero antes extrañó la vestimenta de un hombre que estaba casi afirmado a su lado con tachas en su campera de cuero y con celular último modelo, con camarita de filmar y todos los víveres incorporados. Ya Alberto no encontraba la forma de besar a Teresa, cuando escuchó el huidizo anuncio de la partida del tren. Al tiempo que parecía moverse, recordó que el cartel luminoso de anuncio indicaba que el tren partía a las 18:30. Pero ya era tarde para lamentos, un hombre rozo la punta del libro y para no ultrajarlo se lo llevó hacia su cuerpo sin pegárselo del todo. Levanto la vista, vió que la maquina avanzaba a paso lento y volvió a agachar la cabeza para tratar de seguir con el intento estratégico de Alberto en robarle un beso a Teresa, mientras ésta tenía miedo que su tía los viera.
Otro hombre lo empujó anticipando lo que venía, pero él sólo afirmó aun más el libro a su cuerpo y el espacio se reducía con tal rapidez que, al darse cuenta, tuvo que juntar las paginas y bajar el libro para afirmarse a un fierro que hacia de tirante. De a uno empezaron a ingresar al vagón. Disimulando con la mirada, vio que éste estaba lleno y tubo que afirmarse bien, haciendo un paso más a tras oponiendo fuerza a otro de los fierros que le apretaba la espalda ahora. Otro tirante del mismo diámetro, no muy alto, le impedía levantar la cabeza, y por su inmovilidad tuvo que acomodarse y afirmar la tapa duras del libro en su pecho.
Cuando quiso volver a abrirlo, ya no podía mover las manos porque estaban pegadas al cuerpo de otro hombre que respiraba rápido. Este había entrado corriendo y empujando a todos. Su panza parecía haber recibido abundante comida y sobresalía de tal forma que parecía una pelota de goma. La mano pegada al libro presionaba y aflojaba por los movimientos de la respiración de este. El hombre exhalaba continuamente y emanaba un olor conjugado de cebolla y papas fritas acompañado de un vino barato, que se transformaba en un insoportable ambiente atardecido. El olor lo remontó a su padre cuando, después de dos días de pura ingesta de alcohol, comía lo mismo. Para sacarse las dudas, pudo levantar la cabeza y apenas vio un bigote desprolijo y sucio, entonces se lamento viajar a esa hora. Se dijo- la puta madre- y suspiró sin ganas tratando de que su aire no invadiera al otro porque sentía que tenía respeto.
Mientras observaba las zapatillas de los demás, escuchaba el sonido de un teléfono celular y de pronto un hombre flaco de unos dos metros atendió al llamado. Este también respiraba fuerte y rápido, cerca de su oreja, más aún, arriba de su cabeza y cada vez que salía el aire hacía revolotear sus cabellos. El hombre atendió por primera vez y se le cortó la llamada, porque se escuchaba que decía “¿hola?, ¿hola?!” También éste había entrado empujando porque subió cuando la maquina estaba en marcha y había venido corriendo, por eso la fulgurante exhalación, pero de a poco parecía recuperarse. Sin embargo, el aire iba a las orejas del que sostenía el libro y este último no aguanto mucho el atropello y de a poco, discretamente, se cubrió las orejas. Pensó que era la mejor manera de escapar de aquellas ráfagas que despedía del gigantesco hombre. Este volvió a llamar y las palabras salían cargadas de bronca y rebotaban en los tímpanos del que llevaba del libro, que ya no sabía que hacer si bajarse en cuanto estación llegara, o taparse sin disimulo las orejas.
Si bajaba en la próxima estación, tenía que hacerlo desde el otro lado de donde estaba y el vagón se había compactado que no entraba un alfiler. Pero tampoco podía ver cuál de las estaciones era la que venía, porque no podía levantar la cabeza y esto lo llevó a no recordar bien cuántas paradas eran hasta su destino. Imaginó que eran cuatro o cinco, pero vacilo un instante hasta que se dio cuenta que el tren se detuvo una sola vez y, por lo tanto, entre la estación principal hasta la primera parada, el recorrido había sido de unos veinte minutos. Recapituló que en otros viajes entre una estación y otra, eran a penas de cinco minutos. Empezó a dudar del destino que le esperaba, recordó que se subió en el andén número uno, el que le correspondía. No quería abrir la boca para preguntar a alguien en cuál de las estaciones estaban porque todos iban, además de ensardinados, con sus auriculares puestos o simplemente eran demasiados altos para bajar la cabeza y responder. Si lo hacían, tenían que resistir a los alientos que irían inevitablemente a sus narices y eso no, a esa hora de la tarde no. Ya la incertidumbre invadió su cuerpo, y su pie derecho se le amortiguó, su pierna temblaba al soportar el peso de su cuerpo. Su mano pegado al libro, y a la panza de un gordo maloliente, empezaba a sentir como si hormigas caminaran en ella, he intentó moverla. Pero se dijo que no, porque esa otra persona que compartía el lugar, diría que le molestaba su panza y que lo están discriminando por ser gordo. -La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer- se dijo a sus adentro y sonrió.
Resignado a levantar la vista, sintió que el tren empezó a aminorar la marcha y las voces que preguntaban -¿baja?- una y otra vez escuchó las ansiadas noticias- permiso que bajo-. Cuando ya parecía que el tren se detenía, preguntó con voz insegura- disculpe ¿qué estación es ésta?- unánimemente, como si cantaran en un coro, dos o tres voces dijeron que era Liniers. Automáticamente sus pies intentaron arrancar de modo tal que no fue posible porque el espacio se había reducido solo a los pies. Aferró sus dedos de la mano izquierda al libro y con la otra, marcaba el camino hacia la puerta - permiso que bajo, disculpe!- dijo, luego de pisar a una señora que la miró con desprecio. Seguramente también ella estuvo en un aprieto de tal magnitud, “o me va a venir a decir que viaja mejor que yo”. Faltaban dos hombres que eludir y parecía imposible de moverlos porque otros intentaban bajar por su costados, de modo tal que tenía que decidir rápido por donde encarar si por la izquierda o derecha de los hombres, cuando volvió a distinguir un nuevo olor. Este nuevo tufillo ya no era de comida sino de transpiración de una señora que levantaba los brazos para facilitar el deslizamiento hacia fuera, como un nadador que nueve su cuerpo para evitar que el agua impida su desplazamiento.
Ya tenía un pie a fuera, pero el otro estaba todavía en la máquina. Tiró fuerte del mango de su mochila para que no quedara a dentro y se dijo “si fuera yo mujer ya me habrían sacado lo que llevaba a dentro” pero con el ímpetu de su diestra logró escapar de aquella aventura. Ya tenía todo su cuerpo sobre un concreto firme y se aventó con el libro cuando le corría una gota de transpiración por la frente. Hizo el primer paso, miró que no habían pasado más de veinticinco minutos desde que subió, luego el segundo y Teresa le regalo un pequeño beso al Poéta.- al menos una buena- dijo.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Se rompio el vidrio y salen las locuras


El Tranvía Fantasma se complace en ofrecerle una aventura trepidante, palpitante y vibrante de un hecho que ocurre en la ciudad de el desgano

La Denuncia

Hacer una denuncia en cualquier comisaría de la ciudad, puede convertirse en una pesadilla. Ya no ser que se trate de un homicidio, un secuestro, el robo a una vivienda o de un auto; el resto de las posibles denuncias serán desestimadas. Escuchemos lo que le pasó a Roberto en la comisaría septuagésima sexta.

Roberto- Buenos días, necesito hacer una denuncia por robo.
Policía- Buenos días ciudadano. Robo o extravío…? Ojo que no es lo mismo
Roberto- No, no, robo. Fue acá, a dos cuadras.
Policía- Esta bien. Está dentro de la jurisdicción. Pase, seis metros a su izquierda, trámites rápidos lo van a atender…(en todo aviso) entra civil…

Nuestro amigo Roberto, de interna en la comisaría, las cerámicas del piso están gastadas denotan que allí hay mucha actividad. Roberto nunca estuvo en una comisaría por eso la virgen de Lujan lo mira con extrañeza. Llega a la puerta de vidrio, traspasa y se queda parado.

Oficial- Se colgó, se colgó la comp., no anda
Policía- Deberán estar usando la del fondo.
Roberto- Disculpe, oficial.
Policía- Si, si ya lo van a atender.
Roberto- Bueno.
Oficial-Jefe, traen a dos menores.
Policía 2-Quién...?
Policía 1- La patrulla, dos chorritos menores.
Policía 2- Llamá al personal femenino, no sé quien está.
Policía 1- Fernández, señor. Buenos días, y usted para qué está aquí…?
Roberto- Por una denuncia por robo, acá no más, a dos cuadras.
Oficial- Robo de qué…? Valija, billetera, mochila…de qué..!
Roberto- Billetera, señor.
Oficial- Ya te van a atender, trámites rápidos. Fernández, y qué pasa con los menores…?
Fernández- Llamé a sus padres, ya los vienen a buscar y se van, señor.
Oficial- Si, dale. No los quiero acá. Sácalos rápido! Usted señora…?
Señora- Vengo por una denuncia. Me robaron la agenda electrónica en el bondi.
Oficial- Cómo bondi..? No será colectivo…? Por dónde circulaba..?
Señora- Por Pueyrredón, el de color verde.
Oficial- El verde..? Hacia el sur, o hacia el norte…? Pueyrredón ahora es doble mano y divide.
Señora- Hacia el sur, para el Shopping.
Oficial- Haaaa..! Entonces no es acá. Vaya a la otra a la octuagésima octava.
Señora- He..? cómo..? no es acá la comisaría…? Y ahora qué hago yo
Oficial- No, es otra jurisdicción, señora. Tiene que ir a la 88.
Señora- Y a dónde queda la 88…?
Oficial- Gutiérrez, dónde está la 8…?
Gutierréz- No tenemos ese calibre, señor. No será una 38, señor?
Oficial- Gutiérrez, la comisaría 88, la dirección.
Gutiérrez- Ahora me fijo jefe.
oficial- Ahora le dice, señora; principal García, cuando viene la morguera y se lleva los muertos…?
García- Les avise el sábado, jefe. Pedido 359, A.
Oficial- El sábado…? Hoy es viernes, o yo estoy loco…? Llámalos otra vez, con razón el olor a podrido…y usted qué hace acá. Acá no se fuma.
Roberto
Joel- Disculpe, oficial. Recién hable con usted. Bueno fue hace una hora, se acuerda, por la denuncia, la billetera.
Oficial- Qué tenías en la billetera…? Algún documento importante…?
Roberto- Plata solamente y el documento.
Oficial- Y para qué la denuncia?
Roberto-Bueno, es un delito, no?
Oficial- Pero no hay forma de rastrearla. Si vos te encontras una billetera con 100 pesos, qué haces?
Roberto- Me fijo si es que hay algún dato de la persona para devolverla.
Oficial- Dale…! No me chamulles, no es que te quiera echar, entendes? No quiero hacerte perder el tiempo.
Roberto- Tengo tiempo, señor.
Oficial- Y estás seguro de que queres imputar a NN por robo?
Roberto- Si, claro. Quiero recuperar mi documento. Usted sabe lo que es el trámite para sacar un quintuplicado…la próxima semana tengo que votar. Sino el colorado se enoja
Oficial- Mirá que la fiscalía de turno es muy detallista. No se te habrá caído, la billetera? Vas a tener que dar una descripción minuciosa de ese NN que crees que te robó.
Roberto- No, no, es que yo creo. Me robo! Lo vi perfectamente.
Oficial- Bueno, hace la denuncia. Sale diez pesos la estampilla, y qué identificación tenes? El trámite es rápido.
Roberto- Tengo el carné del PRO…que me mira así, no sirve?
Oficial- Pero no existe. Y vas a pagar o no…? Son 10
Roberto-No, no tengo los diez pesos, y no tengo documento. Porque estaba en la billetera.
Oficial - Entonces no podes hacer la denuncia, anda a tu casa
conseguí un documento, o algo, pero no esas truchadas. Trae los 10 pesos y te tomamos la denuncia. Si podes venir el lunes a las 10 de la mañana que hay poco laburo.
Roberto- Pero, pero. Y yo que hago el fin de semana sin documento. Esto es una locura, cómo puede ser, esto es desgano carajo…¡
Señora- Oficial, donde queda el 88 y por cual puerta salgo? Me duelen las piernas. Que sucio que está todo acá, no limpia? Me deberían contratar. Y oficial, dónde queda la 88. no me dan bola acá. Y dónde queda el 88?
Oficial- Cómo, todavía no le dieron la dirección? Gutiérrez, Gutiérrez consiga una pizza, ya es la una.

Fin de la historia. Harto de esperar, y después de la sugerencia por hacer una denuncia por extravío, trayendo 10 pesos y el documento, el muchacho se persigno ante la virgen de Lujan, vio un cuadro de San Martín y se fue. Se fue sin hacer nada…Saliendo de la comisaría del Desgano escucho decir- cabo de guaria, Sale uno…

martes, 11 de mayo de 2010

Sacado de la galera.

Señoras y señores en esta oportunidad El Tranvía Fantasma, va a presentarles una historia escalofriante de un hecho que le ocurrió a la familia Anderson.

Noche de luna llena

Richar- Hoy vamos a visitar a tu abuela, John, en su cabaña de las colinas coloradas. Prepara una linterna, ya sabes lo oscuro que es el lugar.

John- Papa es verdad que en luna llena, sale el hombre sin cabeza?

Richar- Jaja no John …eso son cuentos que te tu abuela te lo dice para que no salgas solo de la casa, porque te podes lastimar con algún palo tirado por ahí.
Amor, vieji, a qué hora salimos? Mira que tenemos que cruzar el bosque.

Flor- A las 6, amor, así llegamos a las 10, justo para comer jeje (sonrisa cómplice) tu madre siempre prepara unas deliciosas arañas al vapor.
Esta vez dijo que nos iba a preparar unos plátanos con videos…

Richar- Que ricos! Mis preferidos..!

Ya en camino hacia la casa de la madre de Flor, y sin tener en cuenta que era primero de julio y que la luna se asomaba a las 00:00 hs, el auto empezó a dar malas señas de seguir. Faltando 2 kilómetro cuesta arriba, por el empinado bosque de árboles caídos, el auto dejó de funcionar.
Que lo parió, sabía que la batería de mierda me iba a fallar. Haber, haber…anda! Anda! vamos…anda!

Johon- Papá, puedo bajar? Quiero hacer pipi.

Richar- Bueno, pero no te alejes. Flor, baja vos primero y no se alejen mucho. Voy a ver que puedo hacer! Haber, este cable a donde va, ha…si, por aca. Haber, arranca! Vamos, vamos!

Flor- Amor, vos crees que llueva esta noche?

Richar- No creo, aunque aquella nubes vienen rápido. Vamos arranca! vamos

Luego de varios intentos y sin conseguir hacer arrancar el auto, y considerando que la noche llegaba, el padre tomó la decisión de cargar al hijo en sus espaladas y junto a su esposa, emprendieron el camino a pie por el bosque. De a poco el cielo empezó a cambiar de color y truenos y relámpago se hicieron presente…

John- (llorisqueando)Papá falta mucho para llegar? Tengo hambre y ya me canse en tus espaldas!

Richar- No, hijo, falta poco pero no te muevas demasiado porque te destapas y te mojaras . (en tono bajo) Querida, no pensé que quedara lejos la casa, mi asma no me permite respirar bien fu…

Flor- Tampoco se me hacía tan lejos…ya no se por donde vamos. Mira por ahí, por ese sendero. Huf… la linterna de mierda se está quedando sin pilas.

Richard- Vamos, vamos por ese sendero. No te separes mucho agárrate de la campera no te vallas a resbalar, dame la linterna que yo voy a ir por a delante.

Con Jon dormido en sus espaldas y maría por detrás mojada, y siguiendo el supuesto camino, llagaron a una casa gigante. Por las luces de los relámpagos observaron que era un castillo abandonado. Eran las 23:30 cuando pasaron el pequeño jardín y se dirigieron a la puerta principal …

Richard-(susurro) No hay nadie. No hables fuerte así no se despierta John.
Flor- No, no hay nadie. Pero no me gusta el lugar. Vemos si hay algo para abrigarnos y nos vamos.

Richard- Si, si. No hagas ruido! Cuidado al pisar, puede que el piso este roto y te vas a caer.

Flor- Bajalo despacito, para que no se despierte…

Richard - Tómalo de las espaldas, con cuidado. Toma la linterna alumbra aquí, a esta esquina…mierda, se esta apagando. No te muevas mucho…

Flor- Si, si, si. Dame la mano! Escuchaste eso? Amor, no me gusta esto (asustado) hay, hayyyyy

Richard- Flor...! nooo dame la mano…Flor, ¿me escuchas? Flor…estas bien? Vamos responde.

John -Que pasó…? Mamá! Donde esta mamá! Mamá…!

Flor- Acá abajo! Me caí en un pozo! Me duele la pierna derecha! Hay...hay!

Richar- No te muevas, querida, busco algo para sacarte de ahí. Necesito algo, una cuerda, una escalera algo (agitado).

John - No me dejes papá! No me dejes…mamá papá se va!

Richard- Quédate un ratito sentado aquí, no te muevas hijo, ya vuelvo. No te muevas.
John- No, no no me dejes…!

Mientras el padre se alejaba entre la oscuridad del interior, en busca de algo, la madre en el pozo no muy profundo trataba de hablar con John para que éste no se sintiera solo. Faltaban 5 minutos para las 12, y la luna llena empezó a aparece en las colinas contiguas…de repente se escuchó un grito ensordecedor que venía desde afuera…

Bruja- Huaaa! A quién se le ocurre interrumpir el sueño de Margarita!

John- Mamá..! que es eso! Papá donde estas!?

Flor- Hijo, quédate ahí, no te muevas…Richard, estas ahí? John…Richard, John salió a buscarte…estas?

Richard-(llega corriendo) qué? A donde fue? Como que salió. Jonh! Noooo! Toma Flor, agárrate bien de la cuerda que te saco, no te sueltes!

Bruja- Haaa! Tu hijo ya no volverá jujuju… ustedes me han interrumpido el sueño y deberán pagar por eso! Antes de las 12 todo terminará…

Richard- Devuélveme a mi hijo, vieja desdientada! O te las verás conmigo, te voy a…
Bruja- Tu no podrás hacer nada! Porque ya estas muerto! Toma…
Richard-(casi golpeado) Así, no tienes puntería vieja podrida! Vamos atácame de nuevo… si me vas a matar, hazlo de una vez por todas.

Bruja - Si tu quieres… te voy a sacar los ojos! Chumba, cachumba dame fuerzas para que este pobre diablo caigas a mis pies!

Richard- Vas a morir…yo te mataré!

Mientras la bruja se agachaba para invocar la fuerza, Richard aprovecho la ocasión de descuido, la tomó de las espaldas con toda su fuerza para inmovilizarla… pero esta iba tomando forma de un animal extraño y mal oliente… no aguató la fuerza que ejercía el moustro y lo soltó. En ese momento la luna alumbro todo el valle…
Richard- (agitado) maldita sea animal asqueroso…ojalas te mueras…

Bruja- El que va a morir, sos vos! Jaja…no! Esa luz? De dónde viene esa luz? No, no puede ser…vos de nuevo! Maldito ángel

Angel- Tu me habías matado, pero te olvidaste de que todos tenemos un propósito en este mundo y tu has violado el las leyes del oráculo…ahora tienes que pagar por tus crímenes…

Bruja- A mi nadie me dice lo que tengo que hacer! Y te volveré a matar para que veas que soy la que manda en este castillo! Hechizo de virón hacia él! Haaaa

Ángel- Soy inmune a tus ataques, bruja. Ahora prepárate a morir para siempre… fua... Recibirás el fuego de la piedra inmaculada!

Bruja- Nooo…me las vas a pagar…volveré, te lo aseguro!

Ángel- No lo creo, vas a permanecer debajo de las alas del Fenix!

Lugo de unos minutos todo quedo en silencio. Richard sin fuerzas miró al ángel estirándole la mano para agradecerle por lo que había hecho por ellos. El ángel sacó a flor del pozo para que estos quedaran solos…

Ángel- Quédate tranquilo…tu hijo esta bien, se quedó dormido en la chimenea. Ya no vas a tener problema en seguir tu camino…

Flor- Gracias, gracias por todo…nos salvo la vida.

Angel- Simplemente soy un guía de la paz.

Con Flor fuera del pozo y con John dormido en sus espaldas, retomaron el camino ya sin lluvia. La luna resplandecía de manera tal que se veía todo a su alrededor… Cómo llegaron a la casa de la madre de Flor? Lo sabremos en el próximo encuentro, porque esta historia…

Continuará...

domingo, 18 de abril de 2010

El Secreto de Sus Ojos




Las revelaciones no siempre suelen ser explícitas, hay pequeños actos, gestos, miradas que nos permiten tomar del otro, las pretensiones y sus hechos. Aquí un momento donde todos esos juegos se mezclan para formar el…

El secreto de sus ojos

Con la participación de Ricardo Parin, como Depósito, Chole Quindimil como Mirene y Guillermo Franela como Pablo Santillán.
El tranvía arrancaba y Mirene se quedaba mirándole sus ojos como si quisiera preguntarle la verdad pero se la comió. Entoces recordó aquella noche en que estuvieron juntos en el telo que Chivilcoi…

-(excitada) Hay Depósito, cuanto tiempo esperé estar juntos!

- (indiferente) lo mismo digo… pero, pedimos algo para comer? Tal vés un sushi o una mortadela con queso….
-No seas tonto, Depósito ¡ sólo quiero pasarla bien esta noche! Tu amigo Santillán dice que tus amigos te llaman anguila, y… no quiero caer en la deseperación de no descubrir el por qué! mmmm

-Ha, Santillan exagera… sólo son dichos.
-Ahora me pregunto, ustedes en el club siempre andan todo desnudo? Digo, para que Santillan sepa que tenés un… grande, ha salvo que se lo contaste…
-Eso no tiene importancia… aunque tampoco se queda corto…

Él mira a Mirene sin fijar su vista, sólo la observa sin decir palabra.
Mientras tanto, Santillan llora en un bar sabiendo que su amigo se fue con aquella mujer. Sus ojos no soportan ver este cuadro y recurda aquel verano en que viajaron juntos a las playas desnudistas de General Puyrredon, en Mar del Plata.

-(llorando) Ho Depósito! Yo te miraba, vos también lo hacías… y nos mirábamos profundamente, que mi corzón latía ferozmente. Por qué tuviste que responder a eso impulsos desesperados de una mujer? Si vos, digo tus ojos me lo decían, son ellos los que dan sentido a mi vida… ya se, te llamo sin importar lo que pase…

Ya había pasado una hora que entraron a hotel, y todavía no se habían tocado un pelo… pero ella seguía insistente en explotar la noche, mientras los ojos de él parecían retomar viejas andanzar…. Cuando de repente suena su celular.

-Ni se te ocurra atender
-Pero Mirene, yo…
-No! Amor, agamos de esta noche LA noche! Ven, apaga ese celular
-No, yo… es Santillan y debo antender…
-No, no…
-Hola, Santi…
-Hola depósito, no podia más y te llamé…
-Tambien estaba pensando en vos! Pero yo…
-(enojada) Cómo que estabas pensando en él? Pero yo estoy a tu lado!
-Ya! Dejame hablar por tel. por favor. Mira, te quedas acá que ya vuelvo.
-Donde vas! No te vayas…! Depósito, vuelve acá!!
-Me voy a fuera… Hola, acá podemos hablar más tranquilos. Yo… Cierra la puerta
-No digas nada, creo que tus ojos me lo decían. Yo me daba cuenta cuando me mirabas, cuando…
-No, no lo digas por favor, sólo quiero que sea “el secreto de mis ojos…”

Y así termina por hoy, la atrapante mirada de esta historia. Se irá Depósito del telo y la dejara a Mirene sola? Qué dicen aquellas miradas? Lo sabremos en el próximo capitulo, porque esta historia, continuará…

S.J.C

martes, 11 de agosto de 2009

Analepsis del cuento "La Espera" J. L. Borges

Escrito por Alejandro Diaz Lauria

“En otras reclusiones había cedido a la tentación de contar los días y las horas”.
No en la pared con marcas de cinco en cinco como habitualmente lo hacen los reclusos. Decidió contarlos con fósforos usados, de siete en siete, no solo porque así le resultaba más cómodo sumar las semanas, sino que le parecía una forma original. Además, el siete era su número de la suerte.
Primero armaba un cuadrado con ellos, luego acomodaba cuidadosamente los tres restantes como barrotes, que luego servirían de base para el comienzo de una nueva semana. Con la altura alcanzada sabia a simple vista los meses transcurridos.
No le molestaba que algún oficial le pateara las torres, hubo veces que las derribaba para armarlas nuevamente. Esta tarea lo distraía y sobre todo le demandaba lo que contaba. Entre otras cosas, así paso sus horas, hasta que por fin, llegó el día esperado. Con la última cerilla hizo arder cada día contado.

jueves, 23 de julio de 2009

Para seguir conociéndonos

Una mirada desde lejos

Viaje a la ciudad del miedo

Cuando se esconde el sol, la noche trae múltiples espectros que a la vista de todos, o de algunos, parecen inconfundibles. Más aun si se trata de mutilar el firme opositor de la libre circulación. Es un muro el que impide que todos lleguen al supuesto bienestar. Por eso muchos, como éste hombre, se dejan seducir por las realidades de aquellas luces y le piden al santo incrustado en su piel, que los protejan en su viaje: quita de mí la angustia, tristeza y soledad dejando simplemente grabado en mi interior la fuerza necesaria para seguir misionando en esta realidad.
Es de noche cuando todos quieren pasar hacia las luces que les indican que, ahí, está lo mejor. Muchos contemplan, meditan y esperan la hora para cruzar el muro pintado de par en par. El muro con figuras abstractas que se combinan con las treinta y seis luces, o aún más, luces que se pintan de fondo mostrándose deseosas de ser conquistadas. Entre las deformidades de la figuras hay números que indican la cantidad de muertos por el intento de ir hacia la otra cuidad. Hacia la cuidad de las oportunidades.
Como un trofeo de la vida, con certeza de seguridad, se cargan a la espalda al santo que los ayudarán a superar la humillación, la desigualdad que les espera del otro lado. Pero no les importa, el santo los protegerá. Él, más que los que cayeron en el intento de superar sus propias adversidades, es la protección.
El hombre le reza para que le vaya bien y, en un momento u otro, encaminarse a su destino, hacia aquella cuidad, hacia la oscuridad que le brinda seguridad. Y si no lo logra volverá una ves más, porque su sombrero le marca las cincuenta y siete veces que intentó superar la resistencia, el muro.